| Sádico encadenó a mujer para violarla en sitio eriazo |
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Un brutal ataque sexual quedó al descubierto en horas de la madrugada del domingo, cuando a raíz de un llamado telefónico carabineros encontró una mujer que presentaba evidencia de haber sido violada en un terreno baldío al costado oriente de calle Tomé. Estaba desnuda, ensangrentada, con sus manos encadenadas y en evidente estado de shock. Del autor del ataque se desconocen mayores detalles, pero se trabaja intensamente en su identificación. Los antecedentes puestos en conocimiento de la Fiscalía local de Puente Alto, precisan que la víctima individualizada con las iniciales G.C.P., de 42 años, poco antes de la seis de la mañana del domingo, salió de sus domicilio particular para tomar locomoción colectiva que la trasladaría a su lugar de trabajo. Sin lograr subir al bus fue abordada por un desconocido que cuya única intención era proceder a violentarla sexualmente. TRATABA DE PEDIR AYUDA Juan Carlos Barrientos, vecino del cerro La Ballena, relató a “Puente Alto al Día”, que alrededor de las 06:00 horas salió de su casa para lavarse y salir a trabajar, cuando escuchó ruidos que los atribuyó a perros que andaban por el lugar. Juan Carlos dijo que al notar que los ruidos se intensificaban salió a ver qué pasaba, encontrando a la víctima de rodillas sobre el piso húmedo. “Se quejaba y trataba de pedir ayuda… yo traté de acercarme y vi que estaba desnuda. Tenía miedo y decía que no le hiciera nada. Le pedía que se calmara, que nosotros la ayudaríamos”, relató el hombre que lleva once años viviendo en precarias condiciones a los pies del cerro La Ballena.El poblador se devuelve a la casa, llama a carabineros y saca dos frazadas para cobijar a la víctima que estaba con principio de hipotermia, según se describió. Mientras tanto la pareja calentaba para darle agua caliente con azúcar. “empezó a recuperarse cuando la tapé, tenía una pañoleta en la boca. Las ropas y su cartera estaban muy cerca de su cuerpo. Estaba ensangrentada y mantenía sus manos encadenadas y sujetas con un candado. Apenas la cubrí se recostó hacia un lado… traté de conversar mientras llegaba carabineros, pero no decía mucho”, detalló, señalando que el sector es tremendamente peligroso en la noche. “Es muy oscuro y hay personas que vienen al cerro”. A los poco minutos llegó personal uniformado al lugar. Lo primero fue liberar de las cadenas a la mujer, solicitando la concurrencia de una ambulancia. Poco después se constituyó un móvil de urgencia del Consultorio Alejandro del Río. A pesar de estar muy afectada la víctima pudo identificarse y entregar escasos detalles del suceso. Explicó a los policías que se dirigía a su lugar de trabajo, para lo cual llegó a pie hasta la intersección de Avenida Eduardo Cordero con Tomé. Eran aproximadamente las 05:45 horas. Mientras esperaba un bus para dirigirse a un centro de salud en el que se desempeña como auxiliar paramédico, se le acercó un sujeto, del que sólo pudo recordar que llevaba puesta una casaca de color rojo, era más bien bajo, de tez clara y pelo aparentemente rubio. El agresor le cubrió el rostro con un gorro pasamontañas y la obligó, bajo amenazas, a caminar junto a él. Avanzaron aproximadamente quinientos metros hasta detenerse en un sitio erial, a escasos metros de dos modestas viviendas. En el lugar la golpeó, aún cuando la tenía reducida, encadenó firmemente sus manos y la despojó de sus prendas, para posteriormente violarla. Consumado el ultraje el desconocido escapó del sitio del suceso en dirección desconocida, dejando a la mujer absolutamente desvalida. En el lugar, de acuerdo al testimonio conocido, estuvo poco menos de media hora. De la situación se entregó detalle al Fiscal de turno, quien ordenó la concurrencia de un equipo de la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI, para el inicio de las diligencias de la especialidad. Junto con tomar declaración a la víctima y empadronar el sector, se recuperaron las vestimentas de la afectada que quedaron al interior de la ambulancia. Tras el levantamiento de las ropas y especies personales de la afectada, fueron derivadas al Laboratorio de Criminalística con la finalidad de buscar evidencia biológica. G.C.P. fue sometida a exámenes sexológicos y físicos que dieran cuenta de la bestial violencia sexual. |



Juan Carlos dijo que al notar que los ruidos se intensificaban salió a ver qué pasaba, encontrando a la víctima de rodillas sobre el piso húmedo. “Se quejaba y trataba de pedir ayuda… yo traté de acercarme y vi que estaba desnuda. Tenía miedo y decía que no le hiciera nada. Le pedía que se calmara, que nosotros la ayudaríamos”, relató el hombre que lleva once años viviendo en precarias condiciones a los pies del cerro La Ballena.






